sábado, 24 de febrero de 2024

Reseña "Nuestro último verano en la isla", Abril Camino (2024)

 

 

 

SINOPSIS:

Nuestro último verano en la isla, cuenta la historia de dos generaciones cuyo telón de fondo es una isla, lugar donde  se desarrolla la mayor parte de la acción de la novela. El libro comienza con la muerte del señor Martín, quien en su testamento ha dejado en herencia de sus propiedades, sitas en la isla, a Marina y a Lucas. Será a través del fallecimiento del señor Martín cuando Marina y Lucas se rencuentren tras 18 años sin verse.

A través de este dato podemos intuir que algo grave sucedió entre ambos protagonistas para que no se hayan vuelto a ver en 18 años tras haber vivido un gran amor que comenzó en la infancia/adolescencia.

Conforme vamos avanzando en la lectura, descubrimos qué hay detrás de ese distanciamiento hasta que llegamos a conocer la historia de los padres de Marina y Lucas, quienes fueron amigos en la infancia e inseparables durante sus veranos en la isla.

Se trata de una historia de secretos existentes entre dos generaciones, elemento que genera que el lector se enganche a la novela.

Relatada con un lenguaje sencillo y sensible y emotivo al mismo tiempo, Abril Camino nos hace viajar hasta una isla, la cual no existe en la realidad, pero que el lector va creando en su cabeza.


PERSONAJES:

Abril Camino nos relata esta novela ubicando la trama tanto en el tiempo presente como en el pasado. Con respecto al tiempo pasado, podemos encontrar a los personajes de Angie, madre de Marina, Víctor, padre de Lucas y a Damián. Estos tres personajes van a ser clave para comprender el motivo del distanciamiento entre Marina y Lucas. Abril Camino coloca a estos personajes en un contexto político e histórico que es esencial para el desenlace de estos tres personajes.

Por otro lado, en el tiempo presente tenemos a Marina y Lucas, quienes se vuelven a reencontrar tras 18 años separados, gracias a la herencia que les deja en testamento el señor Martín, hombre que es el punto de unión entre todos los personajes de la historia.

Para mí, mi personaje favorito de toda la novela ha sido Marina, una mujer hecha a si misma que arrastra decepciones y sufrimiento pero que, a pesar de todo, ha encontrado la felicidad en lo que desde niña siempre le ha apasionado: el mar.

Para ella, la isla es su refugio donde vivió sus mejores momentos y eso, en contraste con el presente, le hace sentir tristeza y añoranza por aquel futuro que le hubiera gustado tener y que se la he negado.

En contraste, el personaje con el que más me ha costado empatizar ha sido Lucas. Me ha costado entender a este personaje en cuanto a los motivos que esgrime a Marina por no haber luchado por su relación con ella. Quizá me cueste ponerme en su piel porque mi personalidad y mi forma de ver la vida y el amor, me impulsan a actuar de una manera totalmente distinta a cómo lo hizo Lucas, pero lo bonito que tiene leer, es que consigues generar un mayor grado de empatía hacia el otro aunque no compartas su manera de actuar.

ESTILO NARRATIVO:

Esta historia combina un narrador omnisciente y un narrador en primera persona, dependiendo del capítulo que estemos leyendo. El narrador en primera persona lo encontramos en aquellos capítulos en que los personajes principales relatan sus reflexiones o nos desvelan qué ocurrió exactamente en el pasado.

Como he nombrado anteriormente, durante la novela se producen saltos temporales hacia el pasado para volver de nuevo al presente.

Abril Camino utiliza un lenguaje sencillo para crear esta historia pero, a pesar de su sencillez, encontramos belleza y sensibilidad en su pluma. Me han encantado la descripciones que hace sobre el paisaje de la isla, la cual, tal y como refiere la autora, no existe en los mapas pero es tal la forma en que la escritora describe y detalla la isla, que el lector se la puede imaginar a la perfección en su cabeza. 


Yo he sido capaz de escuchar el ruido de las olas, sentir la brisa del mar o incluso vislumbrar el color del mar en el horizonte. Mientras he leído esta novela he sido capaz de viajar hacia esa isla y unirme a los momentos vividos por cada uno de los personajes.

 VALORACIÓN:

En conclusión, ha sido una novela que he leído a un ritmo ligero ya que la propia historia te atrapa y hace que quieras seguir leyendo para descubrir los secretos que guarda. En esta novela Abril Camino nos muestra que los errores cometidos por una generación, los heredan los miembros de la generación siguiente, pero también nos enseña que de una forma u otra, podemos liberarnos de ese lastre y actuar de una forma diferente aunque ya no podamos enmendar el pasado. Es una historia de amistad, amor, segundas oportunidades, errores cometidos y, en definitiva, sobre las pérdidas que la vida nos trae consigo y sobre las circunstancias que, muchas veces, escapan de nuestro control.

Ha sido una lectura bonita y entretenida, recomiendo esta lectura para quien quiera pasar un buen rato y dejarse atrapar por una historia llena de secretos y de lecciones de vida.

 

jueves, 22 de febrero de 2024

Reflexiones sobre la muerte

 


Hoy no os traigo ninguna reseña de ningún libro. Os traigo reflexiones acerca de la muerte, un tema tabú del que apenas nadie habla pero del que todos deberíamos hablar y reflexionar.

Te invito a que leas esta entrada y quizá, como yo, reflexiones sobre lo único seguro que tenemos en esta vida: la muerte.

A mis 27 años he comenzado a descubrir qué es la muerte y los sentimientos que una pérdida conlleva en el ser humano.

Tengo el corazón roto en dos pedazos y nunca mejor dicho porque han sido dos las personas que se me han ido. Cada mitad corresponde a una de las personas que ya no están.


La muerte es la ausencia de vida y de presencia. 

La muerte es no poder escribir a esa persona porque ya no te va a contestar. 

La muerte es recordar los momentos vividos y sonreír pero a la vez llorar porque ya es imposible crear más recuerdos con esa persona.

La muerte es que la ropa siga estando en los armarios y que su dueño no se la vuelva a poner.


La muerte es que una bufanda huela a su perfume y que ya nunca más vaya a abrigar su cuello.


La muerte es entrar en una casa esperando que vengan a recibirte y que lo único que te reciba sea el golpe de la ausencia.


La muerte es que las hojas se acumulen a la entrada de la casa porque ya no está ella para barrerlas.


La muerte es que oigas su voz en un video y que tus lágrimas se acumulen en tus ojos porque sabes que solo oirás su voz si es a través de visionar ese video una y otra vez.


Morir no es sólo que el corazón de una persona deje de latir.Morir también es comprobar que ya no soy la niña que era hace unos años, que mi inocencia y mi forma de ver la vida han muerto a causa de las vivencias que la vida me ha traído consigo.

Morir es que ya no existe la infancia que tuve: no existen los juguetes, ni las películas ni las series de televisión que me llenaban las horas de diversión.


Morir es ir a una casa donde veraneabas con tu familia y comprobar que ya nada es como el recuerdo que guardas en tu cabeza: los muebles han cambiado de lugar, el olor propio de la casa también es distinto, y la ausencia de las personas que antes residían allí.


Morir es ir al pueblo donde te criaste y comprobar que las persianas de las casas están bajadas, lo que denota que ya nadie vive allí porque también ellos han muerto.


Morir es mirarte al espejo y comprobar que tu cuerpo ya no es el mismo, que ha evolucionado como lo ha hecho tu alma.


Morir es reconciliarte contigo misma y con tus orígenes.


Morir es perdonar y ver el mundo desde otro prisma en que relativizas todo porque sabes que no vas a estar aquí para siempre.


Morir es darte cuenta de que lo único seguro que existe en la vida es la muerte. Solo espero haber vivido lo suficiente como para aceptar que es momento de marcharme de esta vida, en la que cada día, vamos muriendo poco a poco.